1. Generar una plataforma de encuentro entre los representantes espirituales de pueblos originarios, herederos de la tradición ancestral de sus comunidades, y el ciudadano “occidental”, en un marco de respeto, colaboración y mutua valoración.
2. Ofrecer al ciudadano “occidental" un espacio para experimentar la vida en comunidad bajo algunos preceptos y elementos propios de las cosmovisiones de los pueblos originarios, que resultan hoy en día una oportunidad para la “cultura occidental“ de acercarse a estos conocimientos y saberes ancestrales ( como por ejemplo: el respeto de la diversidad, el sentido de mutua dependencia y solidaridad entre las personas, la relación armónica con la naturaleza, entre otros).
3. Favorecer la valoración, y dignificación de la cultura y tradiciones de los pueblos originarios, en el contexto de la globalización, generando un espacio que permita visibilizar ante el ciudadano “occidental”, y ante otros pueblos originarios americanos, sus creencias, artesania y costumbres.