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NUESTROS PRINCIPIOS

Los niños y abuelos son nuestro tesoro.

Estamos siempre disponibles para ellos, porque son la base de nuestra comunidad. Sin ellos lo que hacemos no tiene sentido. Sí vemos un niño solo, lo ayudamos a encontrar a sus padres. Sí vemos que un abuelo necesita ayuda, estamos atentos a facilitarle las cosas. Raíces de la Tierra es por y para nuestras familias. Siempre.

Todos trabajamos.

En Raíces no existe el concepto de empleados. Todos somos iguales y todos somos parte del mismo sueño. Funcionamos colaborativamente para sacar adelante todas las áreas del campamento. Todos apoyamos en alguna tarea, aunque sea por un par de horas. La comunidad funciona fluidamente en proporción al trabajo consiente de la misma comunidad. Ofrecemos nuestras manos, porque todos dependemos de todos. Trabajando se conoce gente nueva y además se pasa bien.

La Kiva es el corazón de la comunidad.

Y se activa con la oración de los abuelos y con nuestros propios rezos. No hay nada más importante durante los 4 días que ese rezo en conjunto. Es una instancia espiritual única en donde los abuelos realizan un llamado en sus lenguas sagradas. Esperamos ese rezo comunitario año a año. En la Kiva damos las gracias y pedimos por nuestros sueños personales y colectivos. Mientras el corazón de la Kiva palpita, dejamos las actividades paralelas. La oración a nuestra tierra es medicina para nuestro pueblo.

Lo hacemos por amor.

Esta ceremonia ha cambiado nuestra manera de ver la vida y queremos compartirla con todos los que sientan el respeto y el llamado. No lo hacemos por dinero. En la organización nadie recibe un sueldo y se trabaja durante todo el año en la planificación de la ceremonia. Todos pagamos nuestra entrada y así podemos solventar los viajes, becas, comidas y todo lo necesario para continuar con este encuentro. Al interior sólo hay actividades comerciales de apoyo a comunidades indígenas y de personas en particular.

Respetamos un reglamento.

Para que podamos hacer un espacio de vida en comunidad, nos comprometemos con algunas normas que se han mantenido desde el inicio. En 4 días: No usamos drogas; no dejamos a nuestros niños solos; no sacamos fotos en lugares ceremoniales (Temazcales, Kiva, sanaciones) las mujeres llevan falda y los hombres pantalón; no mantenemos actividades sexuales; no botamos residuos al piso, no hacemos ceremonias paralelas. Hay un equipo de seguridad ceremonial, pero todos velamos con cariño para que se cumplan estas normas.